Debido al número elevado de personas que permanecen sentadas al efectuar sus actividades es necesario remarcar la importancia de un diseño y de un empleo óptimo de los asientos para que su uso no influye negativamente en la salud y bienestar de las personas. Se ha comprobado que muchas afecciones de la columna vertebral provienen de posturas inadecuadas o de utilizar asientos que favorecen la aparición de malformaciones en las personas.

A continuación se indican una serie de factores que deben tomarse en cuenta para el diseño óptimo de un asiento.

  • Altura del asiento. De ser posible deben ser regulables en alturas comprendidas entre los 32 y 50 cm (en México). La altura dependerá de las medidas de los sujetos pero se recomienda, para actividades prolongadas, que el pie apoye totalmente en el suelo y que la rodilla tenga un ángulo de 90°, es decir que se adopte como referencia la altura poplítea de cada sujeto.
  • Profundidad y anchura. La profundidad viene determinada por los mínimos de la longitud sacropoplitea entre 40 y 45 cm, y la anchura para los máximos de cadera entre los 45 y 50 cm.
  • Respaldo. El respaldo debe suministrar soporte a la región     para sillas de oficina el plano medio del asiento no debe exceder un ángulo de 5° respecto de la horizontal y el respaldo no debe exceder los 100° respecto del asiento.
  • Apoyabrazos. Estos proporcionan diferentes funciones: ayudan a sentarse y levantarse, permiten adoptar diferentes posturas en función de la tarea que se está realizando y ayuden a desplazar el asiento por comodidad. La altura de los mismos depende de la distancia del codo al asiento en posición de reposo.
  • Soporte y acolchamiento. La función principal es la distribución equilibrada de la presión que ejerce el cuerpo en una superficie. El soporte del asiento deberá ser ajustable y absorber la energía del impacto al sentarse.

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