Introducción
En temas anteriores se ha referido a las fuerzas que actúan en un solo punto, en las que existe equilibrio traslacional cuando la suma vectorial es cero. Sin embargo, hay muchos casos en los cuales las fuerzas que actúan en un objeto no tienen un punto de aplicación común. Tales fuerzas se denominan no concurrentes. Por ejemplo, el voltante de un automóvil es girado por fuerzas que no tienen un punto de aplicación común. En tal caso, puede haber una tendencia a girar que se definirá como momentos de torsión (también conocido como troque). Al aprender a medir a predecir los momentos de torsión producidos por ciertas fuerzas, se puede obtener los efectos deseados. Si no se desea la rotación, no debe haber ningún momento de torsión resultante. Esto conduce naturalmente a la condición de equilibrio rotacional.
Brazo de palanca
La distancia perpendicular del eje de rotación a la línea de acción de una fuerza recibe el nombre de brazo de palanca. Por ejemplo, si se aplica una fuerza F a distancias cada vez mayores del centro de un punto A, será cada vez más fácil lograr que gire.
Aun cuando las magnitudes de las fuerzas son las mismas, los momentos de torsión son diferentes debido al brazo de palanca.

El brazo de palanca de una fuerza es la distancia perpendicular desde la línea de acción de la fuerza al eje de rotación.
Si la línea de acción de la fuerza pasa por el eje de rotación (el punto A de la figura 1), el brazo de palanca es igual a cero, y se observa que no se produce ningún efecto de rotación sobre el punto, sin importar la magnitud de las fuerzas.